Va por vosotras!

Normalmente mi hermana Inma lee todos mis post justo antes de publicarlos, le encanta tener esa pequeña exclusividad. Pero shhhhhhhh….tenéis que guardarme el secreto, porque este post no lo leerá antes que vosotros,  este post es para ella. Quiero dedicárselo hoy, día internacional de la mujer, por ser una mujer a la que admiro.

Mi hermana ha sido y es, una de las personas que más me ha apoyado en el proyecto “Tampocopidotanto” y aunque aún no se haya atrevido a escribir, colabora en el “backstage” de esta iniciativa ayudándome a encontrar información de interés, dándome ideas y consejos,  y, sobre todo,  grandes inyecciones de ánimo. Por un lado, imagino que lo hace por pasión de hermana 😉 , jeje ,  por otro, porque a ella también le ha tocado vivir la alergia alimentaria en primera persona.  (Tiene alergia muy severa a los frutos secos y, su bebé, al igual que Alejandra,  es alérgico a la proteína de la leche de vaca).

Mi sobrinito se llama Óscar y tiene 20 meses.  Descubrimos su alergia cuando rondaba los 8. Como mi hija es varios meses mayor que él,  recibimos la noticia con la típica “rabia” de verificar el diagnóstico, pero a la vez, con la serenidad de saber de qué iba el tema. El caso es que, cuando Óscar fue diagnosticado de aplv, era aún un bebé lactante,  y mi hermana decidió hacer dieta exenta para poder continuar con el amamantamiento.

Por aquel entonces, ella tenía ya planificada sus  vacaciones a Roma, viaje que ansiaba, no tanto por lo monumental (ya había estado antes en Roma), como por lo gastronómico. Y es que en Italia confluían sus dos grandes pasiones culinarias: la pizza y el helado.  Pero su decisión de seguir con la lactancia materna,  y la consiguiente dieta, eran firmes,  y el viaje no la iba a hacer echarse atrás.

Recuerdo leer aquellos wassaps que me enviaba desde la más absoluta  frustración.  Resistirse a aquellas tentaciones era verdaderamente un acto estoico, yo no sé si hubiera sido capaz. Los restaurantes daban poca o ninguna opción. Los lácteos, muy arraigados en la cocina italiana, estaban presentes de uno u otro modo, en todos los platos de la carta. A ello se sumaba la dificultad de hacerse entender en otro idioma y el temor a comer algo indebido por un malentendido lingüístico…. Así pasó mi hermana sus vacaciones,  recorriendo pasillos de supermercados, descifrando etiquetas para hallar algo apto y seguro para ella y su hijo. Superaba allí su primera prueba de fuego.

Pero tras aquella, iban a venir otras tantas, de hecho, no han dejado de venir.  A día de hoy, un año después,  mi hermana  sigue amamantando a su hijo. Navidades, bodas, eventos y celebraciones, todos ellos  con omnipresencia de quesos, natas, salsas y  gratinados prohibidos. .. Y luego el día a día, donde el simple tapeo fuera de casa se convierte en misión imposible, y donde la propia dificultad de hacer dieta,  viene  “sazonada” con el desánimo  y el continuo cuestionamiento que tienen que escuchar las madres de niños alérgicos lactantes. Que si “¿por qué no le dejas el pecho? “, que si “¿cuánto tiempo vas a hacer ese sacrificio?”, que si “no es bueno para ti dejar la leche”…En fin, cuestiones que, como ya he comentado en otros post, son decisiones, sacrificios y esfuerzos, que debe valorar quien los asume y no los “espectadores” de una historia que no es la suya.

Mi experiencia amamantando a mi hija me enseñó en su día que la lactancia materna no  está exenta de duros momentos.  Los inicios suelen ser costosos, a veces incluso dolorosos, como fue mi caso, dificultades que te hacen querer tirar la toalla. Se trata de una acción extraordinariamente bella, que se sustenta en pilares de dedicación, disponibilidad, fuerza y constancia. En mi opinión, todo ello la convierte en un acto de generosidad como pocos.

Y, si ya de por sí, le encuentro ese mérito, cuando veo a todas las mamás que, para no interrumpir la lactancia, son capaces de prescindir de mil y un alimentos debido a la alergia de sus bebés,  no me queda otra que quitarme el sombrero.

Hoy, día internacional de la mujer, desde Tampocopidotanto quiero dedicar este post  a mi hermana, a reconocer su capacidad de esfuerzo y perseverancia,  su “yo no me rindo” y su “me da igual lo que me digan”,  y con ella, reconocer a su vez,  la proeza de  todas las mamás que hacen dietas exentas para regalar a su hijos meses de alimento materno, de protección, calma y ternura.

Así que hoy va por ellas, por la infantería que libra batallas en las trincheras del día a día, en guerras invisibles a muchos ojos,  en escenarios que no recibirán ninguna condecoración. Porque no hace falta salir de lo cotidiano para encontrar gestos de valor extraordinario, y porque el  reconocmiento a la mujer no debería quedarse en el día de hoy, sino estar presente todos los días del calendario: mi ovación es para ellas, ¿os unís a mi aplauso? Tampoco pido tanto.

6 comentarios

  1. Verónica Zamora dice: Responder

    Gracias por este post. Algunas veces me siento sola y frustrada pero cuando leo tus escritos tomo fuerzas para seguir. 14 felices meses de lactancia exitosa y 9 meses de dieta, pero como dice tu hermana “yo nunca me rindo” y mucho menos me importa lo que digan los demás. Así seguiremos mi bebé y yo hasta el final de este proceso. Feliz día a todas las mujeres maravillosas madres de niños alérgicos! 😘

    1. Gracias Verónica. ¡Enhorabuena por esa lactancia exitosa!Del mismo modo que mis post te dan fuerza para seguir, a mi vuestras muestras de agradecimiento me dan fuerzas para continuar con Tampocopidotanto. Un abrazo compañera de viaje!! No estás sola 😉

  2. Se que la primera protagonista de tu post de hoy es tu hermana, pero detras de ella me puedes poner a mi y a todas las mamas que hacemos dieta exenta para seguir lactando a nuestros bebes.
    Cada frase, palabra y acto que explicas lo he vivido en primera persona… solo tienes que cambiar el nombre de Oscar por Erik, viaje de Roma por crucero, 20 meses por 24… y asi esos pequeños detalles que nos diferencian, pero a la vez nos une. Somos mamas guerreras que realizamos un SACRIFICIO en pros de la salud de nuestros hijos.
    Yo tambien he tenido que oir todo tipo de cosas, que le deje de dar la teta, que no le aliment@, que si tiene alergia por mi leche, que “por un poco que tomes, no pasa nada”… en fin muchas gracias por escribir por y para nosotras. Y feliz dia de la muje!!!!

    1. Gracias Leonor por compartir tu testimonio y tu experiencia. Os merecéis este post y muchos más!!

  3. Me uno a tu aplauso, me uno a tus palabras y agradezco a mujeres como tu que con estos gestos nos ayudan a llevar esta carga, dulce y amarga, pero llena de amor incondicional… Gracias Ini (Mamá de Antonia & Gael)

    1. Gracias a ti Ini,
      comentarios como el tuyo me llenan de ilusión por continuar!Un abrazo.

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