#5 cosas que no deberías decir a la mamá de un alérgico

Cierto que algunas de ellas también se aplicarían a los papás, pero con permiso de éstos, me tomo la licencia de centrarme en las mamás hoy.

Cuando tienes un peque con alergia alimentaria, son muchos los comentarios con los que tienes que lidiar en tu día a día. No es que tú quieras ser más pesada que nadie y sacar siempre el tema, muchísimas veces no me apetece  “recontar” lo que le pasa a Alejandra cada vez que hacemos vida social,  pero no me queda otra. Sé que tengo que informar a los que me rodean para  proporcionar a mi hija un entorno seguro. ¿Reacciones?, comentarios de todo tipo: unos desde el asombro, otros desde la ignorancia, otros desde la inocencia, otros desde la curiosidad… El caso es que hay algunos recurrentes  y que me resultan bastante desacertados. Éstos que detallo a continuación están en el top de mi lista:

#¡Qué lástima! o ¡pobrecito!# (refiriéndose al niño alérgico)

Creo que es el que más me molesta de todos. Sé que no está dicho con mala intención, pero no me gusta. Las familias de niños con alergia no queremos que se tenga pena de nuestros hijos o de nuestra situación, no buscamos compasión. Nuestros hijos crecen sanos y felices, tienen que convivir con ciertas limitaciones en su dieta y tomar precauciones, pero no son dignos de sentimientos lastimosos. ¿Qué queremos entonces? En lugar de pena valoramos las soluciones y gestos prácticos.  Si tienes la oportunidad, ahórrate ese: “ay pobrecito” y cámbialo por un: “ah vaya, pues lo tendré en cuenta” o un “vale, ¿que precauciones tenemos que tomar ?”

#  ¡Qué exagerada eres!#

Las alergias alimentarias no son ninguna broma. Sus consecuencias pueden ser extremadamente serias e incluso pueden producirse sin que haya habido ingesta del alimento, por simple contacto o inhalación. A veces también nos apetece bajar la guardia y no tener que estar pendientes de todo lo que hacen nuestros chiquillos, pero cuando hay comida de por medio, es decir, casi siempre (meriendas, cumples, reuniones de amigos,…), debemos tener mil ojos con lo que toman o tocan, al menos hasta que ellos sean más autónomos y conscientes de su alergia. Así que, antes de tacharnos de “sobreprotectoras” prueba a conocer un poco más este tema para entender qué riesgos existen o que “sustillos” llevamos ya en el cuerpo.

#Deberías dejar de darle el pecho#

Muchas mamis descubren la alergia de sus hijos cuando éstos aún son lactantes. Deciden entonces continuar amamantándolos asumiendo tener que hacer dietas exentas, a veces incluso de varios alérgenos. Verdaderamente no es algo fácil, pero el entorno tampoco ayuda.  Con frecuencia escuchan este  mensaje que las invita a tirar la toalla en su propósito. Por ello, antes de decirle algo así a la mamá de un lactante alérgico piensa: es su decisión, no la tuya y es su sacrificio, no el tuyo. Es una opción tan personal que, ¿no es mejor que te ahorres el consejo?. Y que si esa mami tira a toalla, que sea en la playa 😉

#Por un poquito no le va a pasar nada#

A mi ante esta frase me dan ganas de responder en modo Juan Carlos I, con un desarmante “¿por qué no te callas?”. Este es el típico comentario del que no tiene ni idea. Las reacciones alérgicas pueden producirse con cantidades mínimas del alérgeno, no es cuestión de desafiar al organismo “a ver qué pasa”. Y si es la mamá la que hace la dieta, mejor deja que sea ella la que valore.

#¡Vaya, entonces no podréis comer en ningún sitio! #

Sí, de acuerdo, toda la razón, lo tenemos difícil a la hora de comer fuera de casa pero, tampoco hace falta que nos lo recuerdes , ¿no?. De bares y restaurantes ya hablamos en el post anterior, son escasísimos los establecimientos seguros para los alérgicos, pero confiamos en que es una cuestión de tiempo que se dé mayor y mejor cobertura a una población cada vez más numerosa. Por otro lado, si nos invitas a tu casa o invitas a nuestros peques pregúntanos por marcas y productos aptos, será un placer informarte y un gesto que agradeceremos de corazón.

 

Y a ti, ¿qué otros comentarios te fastidia escuchar? Aquí tienes tu espacio para compartirlos. Desahógate, venga, que se oigan, ¡que Tampoco Pedimos Tanto!

 

 

 

 

 

 

12 comentarios

  1. Me he sentido súper identificada. Añadiría una frase más: “no es para tanto”
    Me la han dicho alguna vez y es com si me hubieran clavado un puñal.
    Con lo mal que lo pasa mi hija en cada brote, lo que sufrimos, lo que lloramos… que me digan que no es para tanto me duele en el alma.

    1. No puedo estar más de acuerdo con ese “no es para tanto”. Yo también lo sufro a menudo! Muchas gracias por compartirlo!

  2. Me identifico con este post, tanto por ser persona con alergias e intolerancia como por tener una niña alérgica
    Como duele ese “No es para tanto”, quizás para el resto del mundo no lo sea, pero para mí sí
    Nos tratan como rar@s pero es que con un descuido las consecuencias pueden ser fatales
    Si me permites te comparto

    1. Claro que sí Vanesa, te agradezco que compartas este post y, sobre todo, que hayas compartido tu propia experiencia en este espacio. Desde Tampocopidotanto trabajaremos para que se vea que las alergias “sí son para tanto”. Un saludo

  3. En el caso de mi hijo que es aplv… que me digan… no te quejes si hay un monton de leche sin lactosa… y yo vuelta a explicar la diferencia entre alergia a la proteina de leche o la intolerancia a la lactosa.
    Y cuando te invitan a algun sitio y te molestas en preguntar si hay algun alimento apto… que te digan “ay no me he acordado… pero algo podras picotea no?”…

    1. Sí Leonor, mi hija es aplv y sufro el calvario de la confusión con la intolerancia a la lactosa a diario. No sé si habrás leído el post que escribí hace unos días al respecto o si habrás visto un vídeo que he elaborado para que la gente empiece a entender que son conceptos muy distintos. Te dejo enlace al vídeo por si no lo conoces: https://www.youtube.com/watch?v=_7vmexMxM_0&t=3s

      Muchas gracias por tu aportación!!

  4. Información utilísima!! Enhorabuena por el blog! Un beso.

    1. Muchísimas gracias Lina!

  5. Totalmente identificada…tener q oír esto todos los días..una acaba perdiendo la paciencia.genial el post.enhorabuena

    1. Veo que somos muchas las que nos sentimos así.Gracias por tu aportación y valoración Patricia. Un saludo

  6. Qué gran verdad, Sonia! Hay tantas frases … por ejemplo, sin ir más lejos hace poco fui con mi peque a un cumple y cual fue mi sorpresa cuando a la hora de poner la merienda me dice la chica encargada del parque infantil: “Me ha dicho la mamá del cumpleañero que ella trae su merienda”; pues si, yo llevaba su merienda, por supuesto, pero porque como todos sabéis, mejor prevenir, pero eso de dar por hecho que ella lleva lo suyo no es muy empático que digamos. Se agradecería que por lo menos se hiciera el intento de darle de comer, y ya sería maravilloso si aunque fuera, pudiese comer una sola cosita, “¿tampoco pido tanto, no?”, pero claro mucha gente es así porque parece que hasta que no les pasa a ellos no son consciente de la situación y por eso te doy las gracias por tu blog, porque pones tu granito de arena para hacer a la gente más consciente de lo que es y lo que supone ser alérgico.

    1. Verdad que sí Elisa, que pedir que tu hija pueda comer “aunque sólo sea una cosita” en una fiesta de cumple “tampoco es pedir tanto”. Gracias por compartir tu experiencia, nosotras también vamos siempre con la merienda pero se agradece tanto cuando se han molestado en buscarles alguna cosilla apta…o por lo menos que te pregunten antes del cumple que podrían poner para tu hija…En fin, veo que remamos en el mismo barco! Un abrazo

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